Una
de las cosas más fascinantes que podemos hacer por nosotros mismos
es descubrir que algo ha estado delante de nuestros ojos toda nuestra vida
y ha permanecido inadvertido. La Sra. St. John Danko presenta esta propuesta
de trabajo sobre la serpiente: la grande, mala, la causa de la caída
de la humanidad en las tradiciones Judeo -Cristianas, objeto de vituperio
y difamación por artistas desde el Renacimiento, condenada por los
antiguos patriarcas hebreos, y probablemente el animal más injuriado
de nuestra sociedad contemporánea. ¿Y, si es así, por
qué entonces la serpiente aparece a lo largo de la civilización
Occidental como el símbolo de la salud? El emblema internacional de
la profesión médica, el caduceo, dos serpientes entrelazadas
en un bastón, nos es familiar a todos nosotros. ¿Hemos cuestionado
alguna vez por qué la serpiente ultrajada es nuestro símbolo
de salud? La serpiente también aparece como la insignia de los cuerpos
médicos del Ejército americano. A lo largo de Europa, la imagen
de una serpiente enrollada alrededor de una taza denota la presencia de una
farmacia. La primera bandera americana tenía una serpiente en él.
¿Por qué? ¿Qué vestigio de nuestra memoria primordial
nos permite aceptar la serpiente como símbolo de salud al mismo tiempo
que la ultrajamos como la causa de nuestra expulsión de
Edén?
Estas preguntas tan entretenidas serán acompañadas por
diapositivas de la serpiente como representación del mal en las obra
de arte de los Antiguos Maestros a través del Simbolismo y en el arte
contemporáneo. También se mostrarán diapositivas de
obras de arte antiguas que pintan la serpiente como sanadora, consoladora,
y la más venerada, a la que se rendía más culto, de
entre todos los animales; así como iconos babilónicos en que
la serpiente asiste a la Diosa y ofrece el alimento de la inmortalidad a
sus seguidores. Se incorporarán datos históricos antiguos,
como el culto de la serpiente por las tribus hebreas antes de que Yavé
se proclamara el Único Dios, y la historia del clan sacerdotal hebreo
antiguo, los Levitas, los hijos de Leviatán, el gran sinuoso. La palabra
hebrea para la serpiente divina era "Serafín," qué ha evolucionado
hasta el sentido que hoy conocemos: uno de los coros de Ángeles.
Finalmente, se investigará a la serpiente como un símbolo poderoso
que existió en el momento de la cautividad babilónica de los
hebreos, un símbolo que personificó, para los escritores del
Génesis, todas las religiones rivales.¿Podría ser que
los escritores del Génesis, escogiendo su símbolo para el mal,
intentaran derribar a la serpiente de su pedestal y hacerla, deliberadamente,
culpable de todas las penas y tribulaciones de su pueblo? ¿La serpiente
realmente podría ser la Gran Víctima propiciatoria, entonces
y ahora?
Nunca sabremos por qué la más ultrajada de las criaturas
aparece aún hoy en nuestros emblemas. No obstante, algo existe en
nuestra memoria primordial, para que veamos el caduceo, a lo largo de nuestras
vidas, con la aceptación de esta criatura como símbolo de la
profesión médica. La contradicción inherente en la
simbología dual de la serpiente es sorprendente para muchos. Aunque
el caduceo nos resulta familiar, lo miramos sin pensar en él. Miramos
el caduceo pero no lo vemos; no consideramos, ni nos preguntamos, por sus
orígenes. Y, si somos capaces de semejante lapsus con respecto a esta
imagen omnipresente, ¿ Qué consecuencias tiene en nuestra vida
diaria ? ¿Cuánto aceptamos en nuestra vida sin detenernos a pensar?
¿Cuántas contradicciones son inherentes a nuestra sociedad y
a nuestras vidas personales que merecen reflexión y consideración?
¿ Cuánto de nuestro conocimiento heredado hemos perdido sin darnos
cuenta de ello? ¿Cuánto abandonamos de nuestra vida porque no
vemos y no ponderamos las cosas cotidianas que continuamente nos afectan
pero que de algún modo dejamos perder ?¿Cuánto conocimiento
de nuestros propios egos hemos perdido? ¿Cuántas nuevas puertas
podríamos abrirnos hacia nosotros mismos mediante el análisis
pausado de las cosas que nos son familiares ?¿Cuánto miramos
sin ver en la vida?

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